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Centro de Investigaciones Participativas
en Políticas Económicas y Sociales
 

FINANZAS PUBLICAS
 
Gracias a su baja presión fiscal Santa Fe es más competitiva que Córdoba y Buenos Aires.
 
 La presión fiscal hace referencia al peso que representa para el sector privado (empresas, distintas instituciones y el ciudadano común), el financiamiento del estado a través del pago de impuestos. Este “peso” puede resumirse en dos impactos: mayor costo de producción para empresas, y para las familias una mayor porción de sus ingresos destinado al pago de impuestos. El mayor costo de producción para las empresas, se traduce en menores márgenes de rentabilidad o mayores precios de los bienes o servicios que produzcan, afectando la competitividad de las mismas. Para los habitantes en general, se traduce directamente en la pérdida de su poder adquisitivo, tanto por los mayores desembolsos para pago directo de impuestos como por enfrentar mayores precios de los productos y servicios que consume.
 
Sin embargo, si el funcionamiento del estado, y el gasto público que éste realiza, impactan positivamente en el sector privado, los costos de la presión fiscal pueden ser compensados con el efecto benéfico del gasto público. Evaluar qué factor predomina, si los efectos negativos o positivos, no es una tarea sencilla.
 
En los últimos años, en Argentina, el nivel de presión fiscal de todos los niveles de gobierno se ha elevado en general. Sin embargo, el aumento en la presión fiscal no ha sido igual en todas las provincias, generando asimetrías, y en consecuencia,  brechas de competitividad entre ellas.
 
La presión fiscal actual en Santa Fe,  
Córdoba  y Buenos Aires
 
Según el último dato disponible, del año 20171, la presión fiscal de la Provincia de Santa Fe fue 5,6% del PBG, mientras en la Provincia de Buenos Aires alcanzó el 8,9% del PBG y en la Provincia de Córdoba fue 10% (Gráfico N°1). De acuerdo con este indicador, la presión fiscal de Santa Fe es 43% más baja que la de Córdoba y 36% más baja que la de Buenos Aires.
 
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Es decir, mientras las provincias de Córdoba y Buenos Aires recaudan $10 y $8,9 respectivamente por cada $100 que se producen dentro de sus respectivas economías, la Provincia de Santa Fe recauda tan sólo $5,6 por cada $100 que se producen en la provincia.
 
De acuerdo al segundo indicador utilizado (Gráfico N°2), la recaudación real per cápita, Santa Fe aparece nuevamente como la Provincia con menor presión fiscal: recaudó durante 2017 $12.475 por habitante, un 15% menos que Córdoba (donde se recaudó $14.742 per cápita) y similar a Buenos Aires (donde se recaudó $13.209, un 6% más).
 
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La evolución de la presión fiscal 
desde el año 2005
 
En el año 2005 la presión fiscal de Santa Fe fue 4% del PBG, y se mantuvo en valores similares hasta el año 2011, cuando fue del 4,2%. A partir de entonces la presión fiscal se incrementó hasta alcanzar el 5,6% del PBG en 2017 (Gráfico N°3). Es decir, en la última década la presión fiscal en la Provincia de Santa Fe se incrementó un 40% (1,6 puntos porcentuales, del 4% al 5,6% del PBG).
 
En igual período en la Provincia de Córdoba, la presión fiscal se elevó desde el 4,3% del PBG en 2005 al 10% en 2017, un incremento del 131%, lo cual implica que en Córdoba, la presión fiscal en la última década se incrementó más allá de su duplicación. Tan notorio resultó esto último en la provincia mediterránea, que los propios cordobeses lo denominan como el “COSTO CÓRDOBA”.
 
Como se observa en el Gráfico N°3, a partir del año 2009 la presión fiscal de la Provincia de Córdoba comenzó a incrementarse fuertemente respecto a la de Santa Fe, hasta ser 4,3 puntos porcentuales más alta en 2017. Es decir, en este período, mientras la presión fiscal de Santa Fe se mantuvo relativamente estable, la presión fiscal de Córdoba aumentó fuertemente.
 
Los datos para la Provincia de Buenos Aires se consideraron desde el año 20092. En ese año la presión fiscal era del 6,1% del PBG y se elevó al 8,9% en 2017. Mientras que en Santa Fe entre el año 2009 y 2017 la presión fiscal se elevó del 3,7% al 5,6%.
 
Similares conclusiones surgen de la recaudación provincial real per cápita (Gráfico N°4), con la diferencia que entre los años 2005 a 2008 en Santa Fe se registró mayor presión fiscal que en Córdoba, algo que se revirtió a partir de 2009.
 
La evolución de la presión fiscal en las tres provincias analizadas, muestra que la presión fiscal de Santa Fe no sólo es actualmente más baja que en las provincias vecinas, sino que a lo largo de la última década se ha mantenido en valores más bajos, incrementándose menos que en Córdoba y Buenos Aires.
 
Conclusiones:
 
  La Provincia de Santa Fe exhibe actualmente una presión fiscal sustancialmente menor que las provincias de Córdoba y Buenos Aires. Si la presión fiscal se mide como recaudación en relación al PBG, Santa Fe presenta una presión fiscal un 43% menor a la de Córdoba y 36% menor a la de Buenos Aires; si la presión fiscal se mide como recaudación real per cápita, presenta una presión fiscal un 15% inferior a Córdoba y 6% inferior a Buenos Aires. Esto significa que la Provincia de Santa Fe tiene una ventaja competitiva con respecto a las provincias vecinas, principalmente en relación a la Provincia de Córdoba.
 
 En los últimos 10 años, mientras la presión fiscal de la Provincia de Santa Fe se mantuvo relativamente estable, incrementándose del 4% al 5,6% del PBG (un 40%), en la Provincia de Córdoba la presión fiscal se incrementó tres veces más (un 131%), pasando de 4,3% al 10% del PBG. Por consiguiente, habiendo partido de valores similares de presión fiscal en 2005, doce años después (en 2017) la presión fiscal de Córdoba era un 76% más elevada que la de Santa Fe (o, de otra forma, la presión fiscal de Santa Fe era 43% menor que la de Córdoba). 
 
 Si se considera la recaudación anual en términos reales, la evolución de la presión fiscal de Santa Fe comparada con la de Córdoba sigue la misma dirección: Santa Fe pasó de tener una recaudación real per cápita un 13% superior a Córdoba en 2005 ($8.247 y $7.285 respectivamente en precios de 2017), a tener una recaudación real per cápita un 15% inferior en 2017 ($12.475 y $14.742 respectivamente).
 
 La comparación respecto a la provincia de Buenos Aires indica que desde 2009 la presión fiscal de Santa Fe siempre fue menor, aunque esa brecha no fue incrementándose como sí sucedió en la comparación con la Provincia de Córdoba. En 2017 la presión fiscal de Santa Fe medida como la recaudación en términos del PBG fue 36% inferior a la de Buenos Aires (5,6% del PBG y 8,9% del PBG respectivamente), mientras que la recaudación real per cápita en Santa Fe fue 6% inferior a la de Buenos Aires.
 
 La menor presión fiscal en Santa Fe significa que las empresas santafesinas corren con mayores ventajas respecto a las empresas radicadas en Córdoba o Buenos Aires. A su vez las familias santafesinas se encuentran, en relación a la presión fiscal que soportan, en mejores condiciones que quienes viven en Córdoba o Buenos Aires. Esta situación es una clara ventaja ante la situación económica actual del país donde aumenta la inflación y la recesión. 
 
 Las diferentes trayectorias seguidas por la presión fiscal de las provincias de Santa Fe y Córdoba, donde Santa Fe mantuvo prácticamente los mismos niveles de presión fiscal en la última década (rondó el 4% del PBG hasta 2011 y luego se elevó  al 5,6%) y Córdoba lo duplicó, da cuenta de una administración pública y manejo de las finanzas públicas más responsable y ordenada que la Provincia de Córdoba. 
 
Se puede bajar el informe completo en versión PDF aquí
 
 
 
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